lunes 20 de abril de 2009

Océano de Alberto Vázquez-Figueroa

Al más puro estilo Vázquez-Figueroa esta novela se nos presenta como una vella historia de amor fraternar e inquebrantable de una familia que lo dejará todo para salvar la vida de uno de los hijos que por salvar la honra de su hermana que es una niña-mujer preciosa que embruja al que la mira, mató a otro muchacho que quería propasarse con la muchacha. La trama está bien urdida y como buen canario, Vázquez-Figueroa nos envuelve de forma entrañable y dulce con las cosas que tienen las Canarias y más concretamente la isla de Lanzarote, en Playa Banca que es donde tiene lugar el acontecimiento en cuestión.
Por cuestiones de venganza del padre del muchacho muerto, pues esta está salpicando al pueblo también, los Perdomo "Maradentro", deben huir en un viejo cascarón a América atravesando el océano y todo lo que ello conlleva.
Sin más preámbulo es un libro que recomiendo para todo aquel que quiera pasar un buen rato con una lectura sublime y una trama relajada pero que atrapa.
En mi opinión esta es, una vez más, una obra maestra de Alberto Vázquez-Figueroa.

jueves 9 de abril de 2009

Zaragoza (7º Episodio Nacional de B.P.Galdós)

En este séptimo Episodio Nacional de nuestro gran novelista histórico, Pérez Galdós nos vuelve a sorprender con esa prosa tan sujerente y tan del siglo XIX que es, precisamente, de las cosas que más me gustan de toda esta colección.
Nuevamente, enfrascado en la guerra de independencia española, aquella entre españoles analfabetos y franceses bien organizados, bien armados y bien dirigidos, aunque con la carencia de la testarudez, la determinación y la ingenuidad del español que lucha por un rey no está interesado en defender su país sino todo lo contrario.
La cuestión es que en Zaragoza se recrea Galdós describiendo a un pueblo pacífico, con su diversidad de gentes, sus ferreas creencias en la iglesia y la salvación eterna y que precisamente gracias a esto sacan las fuerzas para luchar como javatos con los franceses que creen que Zaragoza será un paseo por las nuves.
Nada más lejos de la realidad, en esta tierra de cabezones, es donde encuentran, una vez más, esa barrera infranqueable de españoles convencidos y dispuestos a morir por su propia causa, por su rey y por ESPAÑA.
Quiero destacar en este episodio la maestría con la que Galdós nos muestra el dolor de un padre y una madre (mientras lo lees se te pone la piel de gallina), ante la muerte por un disparo en la cabeza de su primogénito y que ni aun por esas, el Sr. Montoria, doblega su pensamiento y su ánimo. En un tiempo donde los hombres no podían llorar, el Sr. Montoria deja escapar, no pudiendo evitarlo, un par de lágrimas reflejando la gran pena que sufre por la pérdida de su hijo Manuel.
SENCILLAMENTE UN EPISODIO MAGISTRAL, PERFECTO, ETERNO.