sábado 28 de marzo de 2009

Angeles y demonios de Dan Brown (comentario literario)

Una vez más, este antiespañol confeso, aunque en ocasiones se jacte de haber vivido en Sevilla y adorar esta ciudad, nos sorprende con su inigualable facilidad para atrapar al lector desde laprimera página. No sé como lo hace pero es impresionante.
En mi opinión el tema del libro no es nada del otro mundo, está en su linea habitual: la iglesia, la tecnología, los enigmas y acertijos, etc. Hace que no puedas dejar el libro y te impacientes en el momento de terminar un capítulo.
La calidad literaria, bueno, para mi no es nada relevante pero la forma de contar la historia, de cortarla donde hay que cortarla y cuando hay que cortarla, es de una precisión extremada. En fin, todo esto junto hace que disfrutemos de una aventura en la que nos envuelve a través de su incombustible personaje, protagonista también en El Código Da Vinci, Robert Langdon.
Otra cosa a destacar, al menos para mi, es que desde que empiezas el libro es como si estuvieras viendo una película en la que el aspecto físico del protagonista, de forma mágica, queda grabado a fuego en nuestro cerebro. Me refiero a la imagen de Tom Hanks, pues tanto es el provecho que ha sacado el autor de este actor que en la obra prescinde completamente de descripción física alguna.

martes 3 de marzo de 2009

Napoleón en Chamartín (6º Episodio Nacional de B.P. Galdós)

Una vez más, a través de la aventura creada por el maestro de la novela en la que Gabriel de Araceli persigue a su amada Inés, nos relata los detalles históricos de la época. En esta ocasión le ha tocado al córcego durante su visita a España para supervisar la conquista, además de afianzar a su hermano José en el trono. Durante la estancia de Napoleón en España se hospedó en el palacio de Chamartin, el cual hoy ya no existe, y a donde se dirige Gabriel para llevar a cabo un recado de la Condesa y con la esperanza de no ver a su amada pues así lo había prometido. Indudablemente vuelve a ver a Inés después de mucho tiempo y comprende que podrá decir y hacer muchas cosas pero negar su amor hacia esta criatura es casi imposible; por ambas partes además.
Como siempre Galdós nos deleita con un texto magistral que nunca aburre, nunca caduca y siempre enseña.