viernes 26 de junio de 2009

Gerona (7º Episodio Nacional de B.P.Galdós)

Abrumador, espeluznante, extremadamente detallado y sobrecogedor son algunos de los adjetivos que utilizaría para describir una pequeña porción de tan magistral y elegante narrativa.
En este episodio Galdós relata de segundas, según le contó a él el protagonista, Andrés de Marijuan, aquellos días en que Gerona quedó sitiada por los franceses y si bien estos no fueron capaces de entrar gracias a la portentosa gestión militar de Mariano Alvarez, tampoco pudo salir nadie. Las puertas de Gerona estaban cerradas a cal y canto.
Este sitio tuvo como consecuencia una situación extrema de supervivencia de los gerundenses que aguantaron como pudieron, los que aguantaron, a los envites del hambre, las enfermedades y la indiferencia por parte de sus sitiadores.
Gerona quedó destrozada. Los muertos aparecían por todas partes. Los médicos no daban a vasto. Todos flaqueaban aquejados por el desfallecimiento físico y psicológico al que estaban sometidos; y cada vez más muertos. Cada vez las enfermedades se llevaban a más gente ya que ni un simple catarro podía ser curado por la falta de comida y medicamentos. Los pocos gatos y las muchas ratas pasaron a ser el pláto típico y codiciado por todos los habitantes a pesar de la dificultad que entrañaba la cacería de estos despreciables animales.
Incluso las personas dejaron de ser personas capaces de matarse entre si por un pedazo de azucar (en el episodio una figura de alfeñique), que, por hacer una vana similitud, podríamos compararlo hoy con cien gramos de caviar de beluga.
Este es un episodio digno de lectura para todo el mundo, sobre todo para aquellos que no saben apreciar lo que tienen por poco o mucho que sea.