
Lo he dicho muchas veces y lo seguiré diciendo hasta que cambie de opinión: este tío es cojonudo.
No es solo la forma de escribir y relatar, sino también la voz que consigue en todas sus obras así como el rigor histórico en el caso de esta obra maestra como es el Cabo Trafalgar.
Es una obra tan llena de sentimiento y tan bien documentada que en los momentos álgidos de la historia, o sea, en plena batalla naval de los españoles y los franceses contra los ingleses, uno, sin darse cuenta ni tener costumbre se inicia en esa asquerosa manía de comerse las uñas. Verdaderamente es un libro que no hay que dejar pasar pues fue escrito en 2005 en conmemoración de esta terrible batalla, la mayor de la historia naval, de hace 200 años (21 de Octubre de 1805), en el CABO TRAFALGAR. Sigue así Arturo.
No es solo la forma de escribir y relatar, sino también la voz que consigue en todas sus obras así como el rigor histórico en el caso de esta obra maestra como es el Cabo Trafalgar.
Es una obra tan llena de sentimiento y tan bien documentada que en los momentos álgidos de la historia, o sea, en plena batalla naval de los españoles y los franceses contra los ingleses, uno, sin darse cuenta ni tener costumbre se inicia en esa asquerosa manía de comerse las uñas. Verdaderamente es un libro que no hay que dejar pasar pues fue escrito en 2005 en conmemoración de esta terrible batalla, la mayor de la historia naval, de hace 200 años (21 de Octubre de 1805), en el CABO TRAFALGAR. Sigue así Arturo.




